Microsoft está apostando todo a Copilot. Word, Excel, PowerPoint, Teams, Windows, GitHub. Está integrado en todas partes. La ambición es clara: Copilot debe ser la capa de IA que recorra cada producto de Microsoft que uses. Pero la ambición no equivale a la ejecución. Copilot aún está averiguando qué quiere ser. A veces brilla. ¿Escribir un documento? Copilot es excelente. ¿Resumir una reunión? Asombroso. ¿Depurar código? Sorprendentemente competente. La estrategia de Microsoft es clara: si Copilot se consolida como la IA por defecto en todas partes, atrapa a los usuarios en el ecosistema de Microsoft. Ese es el verdadero producto. Por ahora funciona, pero la prueba de fuego llegará cuando un rival lo haga mejor.