Microsoft y Google libran una guerra por la dominación de la IA empresarial, y el campo de batalla no son los modelos de IA, sino la infraestructura empresarial que tu empresa ya usa a diario.
La ventaja de Microsoft Azure: Microsoft 365 cuenta con miles de millones de usuarios activos, lo que hace que la integración de IA empresarial se sienta natural. La ventaja de Google Cloud: los modelos de IA propietarios de Google y su dominio histórico en la búsqueda y la infraestructura en la nube. Ambos intentan atrapar a las empresas en sus respectivos ecosistemas de IA.
Ambas compañías hacen exactamente lo mismo: te ofrecen herramientas de IA sobre tu plataforma actual y luego te complicarán la vida para marcharte. Microsoft quiere controlar tu flujo de trabajo de IA a través de Microsoft 365. Google quiere hacerlo a través de Google Workspace y su IA propietaria basada en búsqueda.
El panorama de precios de la IA empresarial es un caos en este momento. Microsoft y Google saben que la primera compañía que ofrezca la mayor integración de IA al precio más bajo se llevará una generación de clientes empresariales. Es la misma estrategia que funcionó para la computación en la nube en los años 2010, y ambos la están aplicando de forma agresiva.
«Dentro de 10 años, las empresas que sobrevivan no serán las que tengan la mejor IA. Serán las menos dependientes de un único proveedor de IA.»
La guerra de IA entre Microsoft y Google no beneficia a los clientes de ninguna de las dos compañías. Pero está generando una competencia real que debería bajar los precios y mejorar las funcionalidades. Así que aprovecha la ventaja competitiva, pero no te enamores de ninguno de los dos ecosistemas.